Impulsar un modelo de gobernanza con liderazgo, transparente y participativo, el diseño de un plan estratégico que debe estar perfectamente alineado con el Plan de Turismo, fomentar los mecanismos de participación y apoyar la creación de alianzas y espacios de trabajo son las principales recomendaciones que recoge la guía publicada por la Organización Mundial del Turismo y el Basque Culinary Center (BCC) para impulsar el turismo gastronómico. El objetivo es que sirva como herramienta práctica para apoyar a los destinos que quieran potenciarlo a través de una serie de recomendaciones.
La iniciativa pretende empoderar a los destinos turísticos, facilitándoles los conocimientos necesarios e indicándoles los procesos adecuados para la preparación y aplicación de un plan de turismo gastronómico aunque se trata de una serie de recomendaciones que cada destino deberá adoptar en función del desarrollo que de este tipo de turismo hayan realizado. El interés de la OMT en el desarrollo de esta tipología de turismo radica en la constación de que la relación entre gastronomía y turismo ha evolucionado hacia nuevos modelos, dando lugar a un nuevo segmento turístico – el turismo gastronómico. La adopción de un plan de esa índole permitirá a ciudades y regiones aprovechar los numerosos beneficios vinculados al turismo gastronómico, además de contribuir a la creación y mejora del empleo, el plan también servirá de catalizador en aras de la innovación y el emprendimiento. Un plan en el que será necesario conocer el contorno, las tendencias, la competencia, al turista gastronómico, entre otros factores, para determinar el desarrollo de una estrategia y de un posicionamiento del destino gastronómico.
El documento, presentado en el marco del Foro Mundial del Turismo Gastronómico de la OMT plantea la necesidad de potenciar la identidad culinaria, los productos locales y la gastronomía propia del destino a través del desarrollo de programas de fomento de chefs como intérpretes del territorio o potenciar el orgullo gastronómico de forma que la población viva y participe.
El documento también plantea la creación de experiencias asociadas a él, de forma que exista una oferta innovadora y singular para el turista gastronómico. El primer paso para lograrlo es identificar los productos de la gastronomía local que tengan mayor potencial y desarrollar el aspecto más ‘cultural’, algo que puede conseguirse a través de visitas guiadas. El documento también señala que es importante definir una estrategia de marca y un plan de promoción y apoyo a la comercialización del nuevo destino.
Otra de las recomendaciones pasa por la aplicación de las tecnologías, que también juegan un papel importante en el desarrollo del turismo gastronómico. En este ámbito es importante facilitar a las empresas el acceso al cliente y potenciar los recursos turísticos a través de la puesta en marcha de aplicaciones móviles y la publicación en redes sociales. Para ello es necesario fomentar el uso de tecnología aplicada al marketing turístico, la personalización y el desarrollo de contenidos audiovisuales de calidad.