El sector turístico mundial se prepara para una transformación profunda en las próximas décadas. Según el estudio The Power of trAIvel, elaborado por Google y Álvarez & Marsal, el número de viajes internacionales pasará de aproximadamente 1.600 millones en 2025 a 3.500 millones en 2050.
El crecimiento no solo será cuantitativo. El gasto global asociado a los viajes podría multiplicarse por más de tres, pasando de 1,8 trillones de dólares en la actualidad a cerca de 6 trillones en 2050, impulsado por una mayor demanda experiencial, el auge de nuevas clases medias en mercados emergentes y una sofisticación creciente del consumidor.
Sin embargo, este crecimiento será desigual. Mientras Europa y Estados Unidos evolucionarán hacia modelos centrados en la mejora del rendimiento y el incremento del valor por visitante, regiones como Asia-Pacífico, Oriente Medio, África y Latinoamérica liderarán el aumento en volumen.
El informe identifica la inteligencia artificial como uno de los ejes estructurales del turismo del futuro. Su impacto será transversal: desde la inspiración y planificación del viaje hasta la optimización operativa y la gestión de ingresos.
En 2050, la hiperpersonalización será un estándar. Los viajeros (especialmente los nativos tecnológicos) exigirán experiencias fluidas, flexibles y adaptadas a sus preferencias individuales. La convivencia entre redes sociales, asistentes de IA y sistemas tradicionales de reserva redefinirá el ecosistema de comercialización.
Al mismo tiempo, la complejidad operativa aumentará. Los costes serán más elevados y los inversores demandarán márgenes sostenibles y retornos consistentes. En este contexto, la rentabilidad se convertirá en un factor estratégico, obligando a empresas y destinos a diversificar ingresos, optimizar portfolios y automatizar procesos.
El turismo doméstico seguirá siendo el mercado de mayor volumen, consolidándose como herramienta clave para la fidelización. La construcción de marca y la conexión emocional con el cliente serán determinantes para captar a los viajeros internacionales del futuro.
Además, el informe sitúa a España como el destino internacional más demandado en 2050, con una previsión de 130 millones de turistas, superando a Francia y consolidando su liderazgo global. El crecimiento del sector vendrá acompañado de un incremento significativo del gasto medio por viaje, que podría situarse en torno a los 1.500 euros por desplazamiento, frente a los algo más de 1.100 actuales.
La redistribución geográfica de la demanda también será clave: Europa reducirá progresivamente su cuota como región emisora, mientras que Asia-Pacífico se convertirá en el principal motor mundial de viajes, con India y China liderando los mercados emisores. Este nuevo mapa turístico redefinirá tanto los flujos internacionales como las estrategias de posicionamiento de los destinos.